
Las Casas de Niños Son centros educativos públicos, que acogen a niños y niñas del Primer Ciclo de Educación Infantil (0-3 años).
Las Casas de Niños desarrollan un programa educativo que se dirige tanto a los niños como a los adultos responsables de su educación (padres, abuelos, tutores o personas que los cuidan), con el fin de coordinar y unificar la labor educativa compartida por los padres y los educadores.
Las Casas de Niños ofrecen un servicio en el que es imprescindible para su desarrollo la participación de toda la Comunidad Educativa. Su actuación debe trascender al municipio, sensibilizando a sus habitantes sobre las necesidades y derechos de la infancia.
Las Casas de Niños desarrollan un programa educativo que se dirige tanto a los niños como a los adultos responsables de su educación (padres, abuelos, tutores o personas que los cuidan), con el fin de coordinar y unificar la labor educativa compartida por los padres y los educadores.
Las Casas de Niños ofrecen un servicio en el que es imprescindible para su desarrollo la participación de toda la Comunidad Educativa. Su actuación debe trascender al municipio, sensibilizando a sus habitantes sobre las necesidades y derechos de la infancia.
Principios educativos de las Casas de NiñosLas Casas de Niños complementan la labor de las familias mediante experiencias favorecedoras del desarrollo de los niños y niñas.
Esta labor se realiza teniendo en cuenta los siguientes principios educativos:
La educación es un derecho de todos los niños y niñas. Ha de ser una educación sin discriminación social, ideológica, psíquica o física de ningún tipo. Debe ser compensadora de desigualdades e integradora de todas las diferencias y particularidades. En definitiva, debe impulsar el respeto y la tolerancia.
La Educación Infantil debe potenciar el crecimiento de los niños y las niñas como desarrollo global de todas sus capacidades: físicas, afectivas, intelectuales y sociales.
La educación debe ayudar a los niños y niñas a construir sus propios aprendizajes.
El proceso educativo está abierto a los recursos culturales, sociales y educativos del pueblo o del barrio y participa de la vida del entorno.
Esta labor se realiza teniendo en cuenta los siguientes principios educativos:
La educación es un derecho de todos los niños y niñas. Ha de ser una educación sin discriminación social, ideológica, psíquica o física de ningún tipo. Debe ser compensadora de desigualdades e integradora de todas las diferencias y particularidades. En definitiva, debe impulsar el respeto y la tolerancia.
La Educación Infantil debe potenciar el crecimiento de los niños y las niñas como desarrollo global de todas sus capacidades: físicas, afectivas, intelectuales y sociales.
La educación debe ayudar a los niños y niñas a construir sus propios aprendizajes.
El proceso educativo está abierto a los recursos culturales, sociales y educativos del pueblo o del barrio y participa de la vida del entorno.

